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martes, 8 de septiembre de 2026

"LA CAPTURA": ¿QUIÉN CAPTURA A QUIÉN?...

"La captura", película mexicana de Chava Cartas disponible en Netflix, tiene una excelente factura técnica e interpretativa que la hace, a la vez, entretenida, esto es, que capta la atención, y asimismo provoca la reflexión del espectador acerca de la heroica -sin exagerar- tarea para los miembros de las fuerzas de seguridad de mantenerse íntegros en el ejercicio responsable de sus funciones de orden público. La red de colaboradores del narcotráfico y la capacidad financiera para comprar voluntades, cegueras y silencios, te sumergen en una atmósfera asfixiante en que tomas conciencia de que oponerte a sus designios es acabar con tu vida, literalmente o simbólicamente por cuanto quedas atrapado -capturado- en un miedo permanente, y renuncias a una vida relativamente normal, atenazado por las amenazas.

La guerra contra los cárteles de la droga está perdida, habrán ocasionales batallas ganadas, pero la robusta estructura -de nuevo, construida con un poderío económico descomunal- se recompone rápido, usualmente con sangrientos episodios de lucha por la sucesión en las cumbres del organigrama carteliano.

En mi criterio, expresado por no pocos autores o analistas, el quid de la cuestión no radica en el lado de la oferta, sino en la gigantesca e insaciable demanda de estupefacientes...

lunes, 6 de octubre de 2025

"EL BRUTALISTA"...SÍ, ES LA BRUTALIDAD...

El Brutalista (Brady Corbet, USA, 2024) es, efectivamente, brutal...Cómo lo explico, cómo lo detallo...al dia siguiente de verla leo en CTXT.es una reseña del ensayo "The New Fascist Body" de Dagmar Herzog, escrito por Hannah Leffingwell originalmente para la revista Jacobin (3/10/25), La película es una escenificación del nuevo fascismo. denominado también postfascismo, encarnado en el coprotagonista, el potentado Harrison Lee Van Buren (HLVB) que se caracteriza por "el desdén por los ideales de igualdad y solidaridad humanas, la crueldad hacia aquellos que identifican como vulnerables, la proliferación de explicaciones racializadas para lo que en realidad son dinámicas sociales y económicaa complicadas y anhelos narcisistas de grandeza"...

Releo, regreso mentalmente a escenas de la película, me pregunto dónde puede radicar el origen de esas conductas deshumanizadas. La primera causa que conjeturo el el trauma de infancia -como es habitual, etapa de gestación de neurosis y psicosis- de HLVB, hijo de madre soltera, rechazados por sus padres-abuelos, arrimados dicho en buen tico, sufren vejaciones que inoculan un fuerte resentimiento y, a la vez, una sobrerreacción de orgullo en la búsqueda de un resarcimiento de las iniquidades padecidas. HLVB se convertirá en un magnate que buscará pasar a la posteridad levantando un monumental complejo cultural-recreativo-religioso en su comunidad cercana a Filadelfia, en el estado de Pennsylvania. El encargado de la obra será nuestro protagonista, el arquitecto judío Lászlo Toth, superviviente del campo de concentración del régimen nazi en Buchenwald, emigrado a Estados Unidos después de la liberación...

Toth pasará de ser una víctima del antisionismo a serlo de HLVB, un prototipo de sujeto alienado, arquetípico del sistema capitalista y, particularmente del más genuino, el estadounidense, encarnado en su patrón-mecenas-amo HLVB. Un modelo socio-económico que brinda oportunidades de grandes logros materiales...al precio de la sumisión, de la despersonalización. Ante el cúmulo de  contradicciones en que se convierte la existencia, el recurso de supervivencia es maquillar, enmascarar la realidad con la mentira, ahora en nuestro siglo, rebautizada como post-verdad o verdad alternativa, en un ejecicio perverso de manipulación del lenguaje.

Un sistema por cierto, dato no menor, que engendra drogadictos. Laszlo lo es ya desde antes de entablar relación con HLVB como consecuencia, muy comprensible, de sus penalidades en el cautiverio...ahora no lo es menos -de drogadicto- en su nueva modalidad de confinamiento. Una demanda de estupefacientes creciente, cautiva e insaciable...

lunes, 8 de septiembre de 2025

FIN DE SEMANA DE CINE: SI NO ESCOGES FANTASÍA...REALIDAD...

Fin de semana cinematográfico como hacía mucho tiempo que no disponía. Vamos a comentar el "menú" seleccionado:

Vestida para matar (Dressed to kill, 1980).: Thriller de gran impacto en su momento, en una versión siglo XXI tendría más sexo, violencia y, sería deseable, más pistas sobre el porqué del travestismo psicopático del dr. Robert Elliot, una versión del Dr.Jeckill. Ahora en redes sociales no faltarían ataques por parte de los más fanáticos activistas LGTBQ, por amalgamar travestismo y psicopatía...

Adentro (Inside, 2023): William Dafoe sostiene la trama que sucede dentro de un apartamento cargado de soluciones tecnológicas y de arte. Su creatividad para escapar -un aparente fallo tecnológico lo deja encerrado- lo lleva a ejercer tamaña destrucción que, a la vez, toma forma de arte...post-modernista desde luego...La destrucción creativa que acuñara originariamente el economista Joseph Schumpeter...

Incontrolable (Unhinged, 2020): Russell Crowe como psicópata, al igual que en Vestida para matar, encuentro a faltar más eleboración del porqué del núcleo psicótico del protagonista, desatado a partir de un pequeño incidente de tránsito. La evolución técnica del cine da un realismo que conmociona a las maldades que perpetra Tom Cooper.

Paris, Texas (Paris, Texas, 1984): Aclamada cinta netamente estadounidense, por su guión y ubicación, pero dirigida por un maestro alemán, Wim Wenders. Disección de un período de una familia. Lenta, minuciosa, muy bien interpretada, contrahollywoodiana: Pasan pocas cosas, pero cada plano, cada diálogo, incluso cada silencio atrapa tu atención y tu reflexión. La belleza de Nastassja Kinski -y su interpretación en el peep-show- absolutamente memorables.

Imperdonable (Unforgiven, 1992): Oscarizado western protagonizado y dirigido por Clint Eastwood, retrato de una época -el "salvaje Oeste"- y de una redención personal, la de William Munny, interpretado con su particular carisma y magnetismo por Clint.

Reflexión al lunes siguiente..La sociedad estadounidense tan marcada por la violencia, sembrada en violencia, contra los indios, contra los negros, entre ellos mismos. Y la soledad, cuyas salidas pueden llevar a decisiones muy equivocadas, suelen ser huídas...

miércoles, 18 de diciembre de 2024

FRANTZ: LA PELÍCULA MÁS ANTIBELICISTA QUE RECUERDO...

Frantz (Francois Ozon, Francia, 2016) merece este titular con sólo una escena de combate de guerra de un par de minutos. No lo es por lo explícito, sino por la devastación interior que, de forma contenida -casi diría anti-hollywoodense- muestran los protagonistas, el duelo por haber matado -arrepentimiento y búsqueda del perdón- y el duelo de los dolientes -vacío y conmoción irreparables-.

También me mueve al titular que he escogido, la escena en la cervecería, con las palabras del padre del soldado fallecido (protagonista no presente, aparece sólo algo menos de cinco minutos), recordando a sus contertulios que los responsables de los soldados alemanes muertos -estamos en 1919, al año del final de la Primera Guerra Mundial- no son los soldados franceses, del mismo modo que los soldados alemanes no son los responsables de la muerte de los soldados franceses, sino él y ellos, que no impidieron, en nombre de la supuesta defensa de la Patria amenazada, que los políticos mandaran al matadero -eso fue la contienda- a sus hijos. Qué incontables historias de inenarrable dolor detrás de la frías y terroríficas cifras de muertos (voy a Google, diez millones más veintiún millones de heridos).

Hace poco leía la frase "el lenguaje es el que crea los enemigos". También es el lenguaje el que puede cerrar las profundas heridas del duelo por los seres queridos, irreparablemente perdidos...y asimismo puede ser el silencio, un oportuno silencio el que no cree más dolor. Los protagonistas de la película  (historia en minúscula) sacan lo mejor de ellos como seres humanos, la capacidad de perdonar. La realidad de lo que aconteció en la Historia (así, con mayúscula) fue que el lenguaje se convirtió en arma simbólica y letal, previa al arma de combate, que agitó el sentimiento de humillación, convirtiéndolo en resentimiento y ánimo de venganza. El mismo año en que transcurre la película, 1919, inicia su carrera política Adolf Hitler que, quince años después, pasa a regir como Canciller, el destino de Alemania, y la encamina al peor capítulo de la Historia de la humanidad, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto del pueblo judío. Justo es terminar aludiendo a que el pueblo víctima ha pasado a ser victimario, del pueblo palestino, en la peor catástrofe de lo que llevamos del siglo XXI...

martes, 10 de septiembre de 2024

ENTRE UNA ZONA DE INTERÉS Y UNA CAÍDA...

Juego con los títulos de dos obras maestras cinematográficas que tuve la oportunidad de ver el fin de semana pasado: La zona de interés (Jonathan Glazer, RU, 2023) y Anatomía de una caída (Justine Triet, Francia, 2023). . En el primer caso, una película sobre el nazismo y uno sus rasgos más característicos, acuñado en forma imperecedera por Hannah Arendt, la banalidad del mal. La capacidad para comportarse atrozmente de un ser humano aparentemente normal y corriente, que puede alternar una vida socialmente aceptable con otra incalificable.

La película nos muestra los anhelos y aspiraciones, la vida hogareña cotidiana, de una familia acomodada que vive junto a un campo de concentración, en la Alemania nazi, a inicios de los cuarenta del siglo pasado, y cuyo comandante es el cabeza de esa familia. En lugar de ir a trabajar como alto ejecutivo de Volkswagen o de Siemens, él va a dirigir el campo. Su principal preocupación por la eficiencia productiva no es cómo lograr fabricar  más coches, sino cómo matar judíos, más rápidamente, en los hornos crematorios (una preocupación, guardando las distancias, no muchas, con lo que el gobierno de Benjamin Netanyahu viene haciendo con los palestinos).

El film te provoca una honda reflexión sin estridencia alguna: No hay ninguna imagen de lo que sucede en el interior del campo de exterminio, apenas alguna humareda y algunos sonidos anómalos...Hacia el final, otra sacudida interrogativa: Qué piensa en el fondo de algún remoto rincón de su conciencia este nazi, que le dice a su mujer, en una conversación telefónica, que está pensando en cómo se podría gasificar a toda la concurrencia, de una fiesta a la que está asistiendo con altos mandos del régimen, dado que sería muy difícil por la altura del salón en donde se encuentran...

Y un último apunte: Estos individuos no son sólo enfermos morales, también fisiológicos. Está en tratamiento con un doctor, le dice que se está alimentando bien, que orina y defeca sin ninguna molestia, pero que tiene frecuentes vómitos...Algo dentro de él, de nuevo, en algún recóndito rincón del alma -por obscura que sea- se le hace insoportable...literalmente vomitivo,,,

En Anatomía de una caída asistimos a la anatomía de un matrimonio, la radiografía de su final, de su caída simbólica o subjetiva, a la que continúa una real y objetiva...Del mismo modo que en la cinta anterior decíamos que no cuenta con escenas explícitas esperables (y usuales, en el caso del sexo como si nos quisieran enseñar al respecto, o no supiéramos qué va a pasar...y cómo terminar), así ocurre en esta otra, sexo y violencia no aparecen, sólo -en forma paradójica tratándose de cine, de un lenguaje visual- en un audio de una muy fuerte discusión, grabada en una USB, y que resume en forma admirable las causas de la crisis, no sólo de la pareja protagonista, sino de un sinnúmero de parejas. Un diagnóstico muy elocuente del porqué del momento crítico de un matrimonio echándose en cara quién puso más (memorable canción de Víctor Manuel), quién cedió más, quién se sacrificó más...

lunes, 29 de julio de 2024

NOMADLAND, CINE POÉTICO...

Nomadland (Clhoé Zhao, 2020, Estados Unidos), es un cine que va contracorriente de los grandes éxitos hollywoodenses, entendido éxito como recaudación en taquilla. Por su acción pausada, por su atención a los detalles de la vida cotidiana, pasan pocas cosas, es cine lento...como leer poesía requiere tu atención a la forma intimista de narrar, a la simbología, a las imágenes abiertas a la metáfora...

La crítica la elogió sobremanera, aunque interpreto que subyace en ello una sobrevaloración del nomadismo (anhelo oculto quizás); pero, en cualquier caso, hay que admitir que ser nómada requiere valor y determinación, renunciar a ser poseedor de muchas cosas, a la acumulación de todo tipo (dinero, propiedades, likes...) a cambio de más libertad...

miércoles, 9 de octubre de 2019

TAXISTAS EN PROBLEMAS...¿TAXI DRIVER O JOCKER?

Sandro Pozzi desde Nueva York (El País, 9-10-19) informa de la grave crisis para muchos taxistas, de los 6.000 independientes que circulan por la Gran Manzana, que compraron a elevados precios el permiso para operar y que, con la irrupción de Uber y Lyft, han visto hundidos sus ingresos, lejos de lo que había sido tradicionalmente un buen negocio: los omnipresentes taxis amarillos de la ciudad de los rascacielos.

950 ya se han declarado en quiebra y hay que lamentar algún suicidio. Como en otras burbujas especulativas, los prestamistas no valoraron las posibilidades a largo plazo de que el prestatario pudiera hacer frente a la deuda, en una mezcla de codicia e ignorancia; seguramente la primera acentuando la segunda.

Una opción que se está barajando para aliviar la situación financiera de los afectados es que el gobierno de la ciudad -que tanto ha lucrado con la subasta de permisos- compre los préstamos con un descuento y refinancie a los taxistas. Ese rescate puede significar varios miles de millones de dólares, pero como señalan fuentes sindicales, cuántos cientos de miles de millones no se volcaron en los grandes bancos.

No es difícil pensar en las angustiosas y frustrantes situaciones que deben de enfrentar estas nuevas víctimas del dios Mercado. Se me ocurre que de alguna de ellas saldrá algún nuevo Taxi Driver o, en el peor caso, una modalidad no payasa de Jocker...

lunes, 7 de octubre de 2019

¿QUÉ NOS TRAERÁ EL APOCALIPSIS?...

Dans la brume (Daniel Roby, Francia, 2018) narra una situación apocalíptica en París desatada por la irrupción de una niebla tóxica tras un terremoto de mediana intensidad. No fuerte, pues no hay daños materiales visibles (seguramente la película se hubiera encarecido mucho mostrando, por ejemplo, la Torre Eiffel derrumbada). Es una niebla que se deposita en el suelo y llega a ascender unos cuatro pisos.

La historia es más bien convencional, pero sí el final es novedoso y provocador, de ahí el interrogante en el título de esta entrada: Llegados a una situación apocalíptica, ¿qué circunstancias podrían permitir la selecta existencia de supervivientes? ¿Podría suceder que seres muy vulnerables en condiciones normales, fueran más capaces de resistir las condiciones del desastre? Y, tercera reflexión, en las comunidades sobrevivientes, ¿qué inversión de roles podría acontecer como lección imperecedera (¿muy tardía?)  para esa humanidad que tanto venera las posesiones materiales?...

lunes, 26 de agosto de 2019

SECRETOS Y MENTIRAS: ¿HASTA DÓNDE LLEGARÍAS?...

Qué racha de películas y series en los que los protagonistas principales (del guión) son los secretos y las mentiras. Unos perduran, las otras tapan lo que los primeros atesoran. Ya he comentado hace poco Chernobyl y Big little lies. Bastante más atrás hay menciones a Breaking Bad (22 y 29/4/2015) y Dexter (2/7/2011 y 4/4/2015), como series en las que sus protagonistas logran sus muy disímiles objetivos sobre un denso entramado de secretos y mentiras.

En las dos últimas semanas, Cuando dejes de quererme (Igor Lejarreta, España, 2018) y The Operative (Yuval Adler, Alemania, 2019) también cuentan con un núcleo de ambos; en el caso de la segunda, al tratarse de espías, tiene la particularidad de que se trata de un oficio en el que sobrevives, profesionalmente y, no pocas veces, físicamente, por tu capacidad en ambos terrenos: Guardar secretos, ocasionalmente canjearlos, y la mentira como forma de vida.

Ayer veo Cuando los ángeles duermen (Gonzalo Bendala, España, 2018). El secreto alcanza una dimensión enorme, y en cuanto a las mentiras, depende del número de preguntas que te hagan. No sabemos las que pudo hacerle Sandra (la esposa) a Germán (el marido). El secreto es pavoroso, sólo soportable -creo- si Sandra optó por no saber. Como tantas otras veces he apuntado, al acabar la película de inmediato piensas en lo que daría para una segunda; en este caso, para mostrarnos cómo ha podido sostenerse Germán con una carga emocional y moral tan abrumadora, cómo ha podido seguir su vida con normalidad, formando un hogar feliz, en el que al año de los sucesos, se disponen a celebrar un nuevo cumpleaños de su hija...¿Qué coartadas morales deben correr por sus cabezas para poder sobrevivir?...

lunes, 8 de julio de 2019

CHERNOBYL: EL COSTO DE LAS MENTIRAS...

Este fin de semana vi  la formidable serie de HBO sobre la catástrofe en la planta nuclear de Chernobyl en abril de 1.986. El mayor desastre nuclear de la historia en tiempos de paz (en tiempos de guerra ya sabemos, la mayor fue el ataque terrorista a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial).

Dos dimensiones quisiera resaltar: Una, la política. Podemos sustituir la lectura de docenas de textos sobre el hundimiento del sistema comunista y, en particular, de su núcleo imperial, la Unión Soviética, por el atento visionado de esta serie; para eso ha de servir, entre otros aspectos, el arte. 

Dos, la personal. A través de las imágenes -grandes interpretaciones de los principales protagonistas- y de los diálogos, algunos antológicos, quiero pensar que pueden -podemos- ser no pocas las personas que ante el dilema ético -diario, cotidiano para miles y miles de seres humanos, estoy seguro- de decir la verdad o de dar espacio al miedo, actuar con humanidad, esto es, solidaridad y dignidad, o, por el contrario, con cobardía. Darán -daremos- un paso en la dirección éticamente correcta, aquí y en cualquier parte del planeta...Hay una ética única, después podemos empezar a ponerle los complementos que queramos o que nos convenga...

La reflexión final al cierre de la serie debe de convertirse en un interrogante muy presente en nuestras decisiones: La verdad tiene un costo...¿y el costo de las mentiras?...

lunes, 24 de junio de 2019

DE LA FILOSOFÍA A "BIG LITTLE LIES"...

Leo un artículo bello y erudito del filósofo Gabriel Albiac, en ABC ("Conversación en Tel-Aviv", 23-6-19), prensa de Madrid que, he de repetirlo para los que se acercan por primera vez al blog, cuenta con colaboradores que es realmente sugestivo leer...hasta que hablan de Cataluña y, casi sin excepción, lo hacen con miopía y soberbia... por eso pueden escribir en esas cabeceras de la capital, a cual más derechista y nacionalista (española, único nacionalismo permitido): ABC, La Razón y El Mundo.

En este caso no hay mención a la situación catalana, y puedo acabar de leer el artículo, tan sensible y atinado, sin necesidad de respirar hondo para lograr terminarlo. Al contrario, nos explica que, por fin, recordó completa una cita del filósofo Schelling, de 1.825, profunda y lúcida. Al inicio de su escrito la cita es parcial: "...es duro alejarse de la última orilla...".

Y ahí emergió, de nuevo, como me ha sucedido repetidamente desde ayer al acabar de verla, "Big little lies". Recién ha iniciado la segunda temporada, y por este motivo se han hecho comentarios muy elogiosos de la primera, que me pasó desapercibida...decidí adquirirla en mi habitual y eficiente proveedor de dvd's (no me he incorporado aún a la galaxia Netflix)...

Al leer esa referencia a "la última orilla", me he puesto a pensar: Hay repetidas y espléndidas vistas -desde el arranque de los créditos con esa canción sublime de Michael Kiwanuka (Cold little heart)- de la península de Monterey, California, en donde sucede la trama. Pero me doy cuenta de que, prácticamente en toda la serie nadie aparece bañándose en ese fastuoso Océano Pacífico (que tanto amo en su trocito costarricense)...hasta el puro final...después de que ha visitado esa comunidad -Monterey- recargada de tensiones, en medio de una más que apacible comodidad material, una visitante que más de uno y de una estaban convocando: La muerte.

La dimensión de esa tragedia final libera, todos parecen tomar conciencia de lo sucedido, más bien, de cómo pudo llegar ese desenlace sangriento. Por fin nadie se aleja, en este caso, de la última orilla, la cruzan de la mano de los niños, logran disfrutar de lo mejor que tienen a la par, ese océano ilimitado, símbolo de liberación...

Ahí va ese inicio tan inspirado e inspirador...




viernes, 7 de junio de 2019

GREMLINS 2...¿?

Sí, vi Gremlins 2 (Joe Dante, EE.UU, 1.990). Con sorpresa para mí, la citaba un artículo de hace más o menos una semana, que no recuerdo cuál era de entre mis lecturas cotidianas, apuntando que tenía algunas referencias críticas, cáusticas, en medio de la anarquía desencadenada por los gremlins. Y, efectivamente, empezando porque uno de los protagonistas es un magnate de la construcción de Nueva York llamado Daniel Clump (¿les suena?) cuyo nivel de inteligencia emocional es irrisorio. Demoledoras las escenas en el laboratorio de manipulación genética. Y muy incisiva la entrevista a un gremlin que -vía ingesta de uno de los brebajes del laboratorio- no sólo habla, sino que además lo hace como un "intelectual": Le preguntan, ¿qué buscan ustedes gremlins, qué pretenden? Respuesta: Ser como ustedes, una civilización, y añade lúcidamente algunos rasgos de lo que somos en realidad: una no-civilización...

domingo, 14 de abril de 2019

ASUNTOS IRRESUELTOS...

"En la casa" (François Ozon, Francia, 2011) es de estas películas que, como ya he apuntado tantas otras veces, no me deja indiferente y me obliga a coger el bolígrafo, minutos u horas después de verla, para poner en blanco y negro impresiones, sensaciones, sentimientos que, en una u otra forma, han alborotado mi mente. Escribir es ordenar, ponderar, aquilatar, trazar, esculpir...

En este caso, un acicate adicional es que el protagonista es profesor, de edad no alejada de la mía, ama su profesión, a la vez que vive con una mezcla de angustia y amargura la pobre respuesta de una buena parte de sus estudiantes. Como el instituto para el que trabaja es público no sufre las inseguridades y contradicciones propias de un centro privado; pero sí, en cambio, la burocratización pedagogista que asalta la educación pública.

Es profesor de literatura francesa -qué envidia- y en medio del erial de los trabajos que le presentan sus alumnos, uno de ellos destaca. Su habilidad narrativa,a partir de contar una visita a la casa de un compañero para ayudarle en las tareas de matemáticas, empieza a despertar en el profesor, Germain, el deseo de cultivar y guiar a Claude en una carrera literaria. Sus observaciones y sugerencias Claude rápidamente las va convirtiendo, en sus sucesivas visitas a casa de Rapha, en textos muy atractivos en los que mezcla -con maneras de futuro gran novelista- realidad y ficción. 

En Germain se va afianzando un compromiso con su discípulo en el que puede ya identificarse un vínculo pseudo-paterno (no tiene hijos). Claude no sólo es un sagaz observador de la realidad, busca provocarla a partir de sus fantasías. Es un artista en ciernes cuya habilidad es la creación literaria que aúna realidad y ficción, diluyendo con maestría sus contornos.

Su primer y principal lector, Germain, quedará interpelado -tocado, por decirlo más coloquialmente-  en ese juego, en una forma tan intensa como inesperada. ¿Por qué?...Ahí me hace pensar en los asuntos irresueltos de la vida, esos capítulos no cerrados, no acabados en el plano emocional-sentimental, y que la razón lucha duramente por darlos por concluidos o superados. Pero no, ahí laten, hibernan, en el subconsciente.

Y de repente, la vida te pone enfrente de un escenario inesperado. El arte, una película en esta ocasión, te enseña, te remueve, te advierte...

lunes, 18 de marzo de 2019

"TRIPLE FRONTERA"...

El título abre rápido el interrogante de cuáles serán estos tres estratos fronterizos que plantea la película de Netflix (J.C. Chandor, EE.UU, 2019).

Uno, el tradicional geográfico, en este caso la excepcional y tremenda cordillera Andina. Dos, la  de la amistad, actos que no cometerías con un amigo, una frontera que no cruzarás pues algo irreversible sucederá con el vínculo. La tercera, ¿hasta dónde estarás dispuesto a llegar por el dinero?
Simbolismo muy sugerente las bolsas de dinero que acaban en un precipicio. Una reformulación del legendario la bolsa o la vida...

lunes, 11 de marzo de 2019

"EL REINO": LECCIONES SOBRE LA CORRUPCIÓN...

"El Reino" (Rodrigo Sorogoyen, España, 2018), premiada recientemente con siete Premios Goya, disecciona el cáncer de la corrupción en España. La alarmante realidad de este gravísimo mal en el sistema sociopolítico español seguro que le aportó innumerable material tanto al propio director como a Isabel Peña, ambos guionistas. Añadamos excelentes actuaciones, puesta en escena vibrante y gran banda sonora.

Hay variedad de escenas muy logradas en ese sobresaliente recorrido por la miseria humana -moral- de una banda de facinerosos. Quiero destacar dos, la inicial y la final:

La primera refleja una gran verdad que le escuché al ex-presidente de Costa Rica, Don Abel Pacheco, en frase memorable: En política se hacen amigos de mentira y enemigos de verdad. Mientras la trama corrupta funcionó, los compinches compartían francachelas pagadas con el dinero mal hallado. A medida que el escándalo estalla y va salpicándolos, todos se convierten en sospechosos de traición para poder salvarse, unos a costa de otros.

La última, en el plató de televisión, con un diálogo de altísimo voltaje -con interpretaciones impecables- entre Manuel (el principal encausado, no el pez más gordo...) y Amaia, presentadora de un exitoso programa. Manuel se siente acorralado y contraataca recordándole a Amaia que ella es "un instrumento perfectamente diseñado" para lograr gran audiencia, cabrear al personal (forma popular de referirse a los ciudadanos), pero sin tampoco llegar a alterarlo demasiado, a fin de cuentas los dueños del canal forman parte de un conglomerado mediático estrechamente vinculado a las grandes corporaciones españolas, conocidas por su índice bursátil, IBEX -35.

Amaia no lo desmiente, pero tampoco sigue en esta polémica, y retoma la entrevista, probablemente fuera de guión, planteando a Manuel una interrogación que, seguro, cientos de miles de ciudadanos decentes se deben preguntar: ¿Cómo pudo vivir durante su carrera política de cerca de quince años, desde sus inicios -así lo confesó- involucrado en la trama corrupta, sin pensar, sin reflexionar, sin cuestionarse qué estaba haciendo, cómo podía vivir su cotidianidad, su vida de familia, sumido en una estafa permanente, en una farsa?

No sé si fue un clásico o un contemporáneo parafraseándolo que dijo lo siguiente, y que apunto como posible respuesta: Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo ciegan...

miércoles, 20 de febrero de 2019

"COLD WAR": LA PERFECCIÓN NO ES DE ESTE MUNDO...

Una historia de amor que aspire a la perfección -imposible, ya, pero que trate de acercársele- ha de suceder, al menos en algún episodio, en París. Así es en "Cold War" (Pavel Pawlikowski, Polonia, 2018).

Tan precisa y austera en su lenguaje en blanco y negro, tan fascinante -al estilo "Roma"- en la reconstrucción de ambientes. Una obra maestra. Critica tanto al comunismo como al capitalismo: Ambos te empujan a dejar de ser tú mismo; uno, por la obediencia ciega al Partido; el otro, si te entregas a la religión del éxito. La enorme diferencia, desde luego, es el ámbito de libertad para que tomes tus decisiones, y las consecuencias de ese ejercicio de la libertad.

Zula y Wiktor, en momentos distintos, optan por la libertad. Al reencontrarse, Zula percibe a un Wiktor transmutado, de opositor al comunismo en escalador de la fama en las cimas parisienses. Sin embargo, el amor, este sentimiento tan inefable, tan explicado como inexplicable, si es genuino -y recíproco (¡ay!)- es inexorable, es invencible. Zula y Wiktor recorrerán, cada quien a su manera -pero ambos intentando huir de sí mismos- unas vicisitudes dolorosas, para finalmente dejar de escapar y volver a estar juntos. Esta vez de manera definitiva, que nada ni nadie obstruya su deseo de felicidad eterna. Pero esto sólo sucedió en el Paraíso...¿terrenal?...

martes, 5 de febrero de 2019

DEL MICROCOSMOS AL GOLPE, PASANDO POR "SINCLAIR"...

La vi el sábado y ya son varias veces que me viene a la mente, inopinadamente: "Rojo" (Benjamin Naishtat, Argentina, 2018) retrata, desde una pequeña ciudad de provincias argentina, cómo la suma de pequeñas -y no tan pequeñas- corrupciones en una sociedad que cada vez calla más, o mira para otro lado, porque, quien más quien menos, en alguna de ellas participa, desemboca en una grave crisis de Estado. En el caso argentino, como tantos otros en América Latina, en un golpe de estado a cargo del estamento probablemente más corrupto de todos y, sin duda alguna, con más medios para llevarlo a cabo: el militar.

En los flashes de la memoria destaca el detective Sinclair: Todo un personaje que podría dar para una serie tipo Pepe Carvalho (para los que no lo conozcan, vean en wikipedia a su papá, el escritor barcelonés Manuel Vázquez Montalbán), pero en clave latinoamericana. Es chileno, viene de Santiago, se ha hecho famoso por un programa de televisión -parece ser lo que hoy llamaríamos un reality show- y es ferviente católico. Una vez resuelto el caso, supongo -interpreto- que es tal la claridad de que el hecho de que la verdad salga a la luz no servirá de nada, que al culpable sólo lo amonesta y reconviene como haría un confesor...

Allí podría empezar una segunda película, incluso una trilogía, con nombres de colores -cada vez más oscuros- para cada título, como hiciera Krzysztof Kieslowski con "Azul" (1993), "Blanco" (1994) y "Rojo" (1994). Para más detalles, ya saben, www.filmaffinity.com...

domingo, 13 de enero de 2019

"BAJO EL LAGO PLATEADO"...¿BAJO LA ERA TRUMP?...

"Under the Silver Lake" (David Robert Mitchell, USA, 2018) ha recibido críticas muy dispares, elogios que la convierten en película de culto y reseñas demoledoras. En mi criterio es confusa, desconcertante y por una vez  -de muy pocas- de acuerdo con el hipercrítico Carlos Boyero, vacía e impostada-. Me ha dejado pensando que debe de ser otra manifestación de la era Trump que estamos viviendo.

Si, en una de sus facetas, hay una parte de la sociedad estadounidense que quiere retroceder en la historia, y logró con su voto hacer Presidente de la nación más poderosa del planeta a un sujeto como Donald Trump; otra fracción de esta sociedad, tan disímil, tan fragmentada, y mayormente desorientada, puede fascinarse con la propuesta de esta película. Desde luego tenía que suceder en California, polo opuesto a esa América profunda que cree que con Trump, Estados Unidos volverá a ser lo que fue...Todos los personajes que desfilan por la película son tan débiles e influenciables, la vía de salvación que propone la película es tan delirante, su final tan atrozmente mediocre, que -me quedo pensando- pude acabar de verla -y son algo más de dos horas- por la buena factura técnica, y la solidez interpretativa de Andrew Garfield, que le da algo de credibilidad al despropósito.

sábado, 10 de noviembre de 2018

LEY - AMOR - LEY

The Children Act (Richard Eyre, RU, 2017) es de estas películas que, ya saben, si aquí aparece reseñada es porque me obliga - a veces después de andar un rato arriba y abajo por el apartamento- a coger el bolígrafo -nunca digitar de una vez-  y tratar de ordenar la agitada mezcla de imágenes y diálogos para tratar de convertirla en un texto...

La juez Fiona Maye aplica la ley que protege al menor, Adam, que casi cumple los dieciocho, y otorga permiso a un hospital londinense para que proceda con las transfusiones de sangre que requiere para intentar que sobreviva a la leucemia. Transfusiones que sus padres, y él mismo aparentemente, no desean de acuerdo con su fe en la Palabra de Dios, según la interpretación fundamentalista que le dan los Testigos de Jehová.

Aunque la ley es clara en cuanto a la prioridad del bienestar del menor por encima de cualquier otra consideración o, en palabras de la juez, la conservación de la vida está por encima de cualquier apelación a la dignidad de la misma, Fiona decide visitar a Adam y conocer de su propia voz qué piensa acerca de esta disyuntiva en que se juega su vida. Es un caso insólito que, cavilando y contextualizando, creo que cabe tildar de acto de amor. Contexto: Acaba de desatarse una crisis matrimonial pues el marido, Jack, le anuncia/advierte -también algo poco usual- que va a correr una aventura de infidelidad. Fiona es incapaz de reaccionar tan absorbida como está en su trabajo, en el que han venido presentándosele casos muy complejos (la película abre con su veredicto acerca de la separación de unos siameses). Volviendo al acto de amor: Fiona no sólo interpela al joven Adam sobre sus creencias, sino que acaba cantando un poema de William Yeats, nada trivial, a los acordes de la guitarra que toca Adam

Esta visita -y el restablecimiento de su salud, claro- le cambia la vida a Adam, que quiere a toda costa estar cerca de Fiona, artífice de su supervivencia; pero también causante de una ruptura profunda con sus padres, pues Adam no puede entender cómo estaban dispuestos a sacrificar a su único hijo por una creencia que, su retorno a la vida y su disfrute, se le convierte en incomprensible.

El acto (en inglés podríamos jugar fácilmente con que "act" es acto y es ley o resolución) tiene consecuencias. Ahí es difícil no detenerse en una honda reflexión sobre esa delicada ofrenda: Cómo será percibido, interpretado, este gesto de afecto, de empatía, de compasión...de amor (¿?). Porque Adam así lo recibe, y se lo dice: "La ley es clara, le bastaba estampar su firma y sello en un papel...".

Señalábamos al inicio que apenas semanas le faltaban a Adam para ser mayor de edad. Ya sabe que ahora ningún adulto puede interferir, o lo puede detener, en su libre albedrío...También será en nombre de la ley -¿a falta de amor? ...no creo, ¿a falta de la respuesta que su amor anhela, si acaso?- que decidirá su destino...


lunes, 8 de octubre de 2018

ABSURDO APARENTE, ABSURDO REAL...

Detrás de su aparente absurdidad, Damsel (David y Nathan Zellner, EE.UU, 2018), es un western que deja entrever la letra menuda de lo que debían  ser las relaciones interpersonales en los tiempos del Viejo Oeste

Alejada de los canones habituales, la historia -nada épica- que narra Damsel nos muestra la incomunicación, la soledad, el salvajismo (como suele suceder los bárbaros no lo son tanto, y sí lo son los que los nombran) y, como contrapartida, una mujer, como se dice ahora y aquí creo que la expresión vale, empoderada, bella sin estridencias, fuerte y determinada, sin ser desde luego, ninguna super mujer o mujer maravilla, éstas sí absurdas irremediablemente...Magnética interpretación de Mia Wasikowska.