Miraba el nuevo mall en Moravia, el nuevo templo de 90.000 metros cuadrados dedicados al consumo, y soñaba con que la Municipalidad no había aprobado la modificación al Plan Regulador del urbanismo del cantón, y que esto significaba que seguía ese espacio dedicado a la educación, la cultura, el deporte, la recreación...
Desde luego no se generaban tantos puestos de trabajo como con el mall...pero también se generaba muchísima menos basura, muchísimo menos derroche de agua y energía eléctrica, muchas menos contaminación por los centenares de vehículos entrando y saliendo de la mole de tiendas...
Con la apertura del Gran Parque Lincoln de Moravia, se abría una extraordinaria oportunidad de sano esparcimiento para las familias y, sobre todo, para la juventud: Cursos en artes y especialidades deportivas, concursos culturales , torneos deportivos, exhibiciones artísticas...
Las familias acudían a pasar unas amenas horas de ocio al aire libre, en lugar de encerrarse en las galerías comerciales, malgastar el dinero, recalentar las tarjetas de crédito o, simplemente, frustrarse antes tantas propuestas inalcanzables para sus presupuestos.
La gente comentaba lo muy gratificante que resultaba compartir en el Parque, que se rehumanizaban las relaciones interpersonales, que sus hijos asistían a tales y cuales actividades, etc. Asímismo, abundaban los comentarios favorables para la gestión de los munícipes, "así sí da gusto pagar los impuestos"...
Los diversos partidos representados en el Concejo Municipal percibieron ese clima positivo entre la ciudadanía y se esforzaron por alcanzar otros consensos para agilizar otros proyectos beneficiosos para el cantón...Se había logrado entrar en un auténtico círculo virtuoso: Los ciudadanos pagaban sus impuestos y los políticos hacían buen uso de ellos..Se había logrado romper con aquella lacra que tanto empobrece a las naciones: "Para que pagar impuestos si total se van a robar la plata...".
La persona con la que me tenía que encontrar tocó con vigor la ventanilla del carro, "¡hey, te dormiste¡"..."Sí -contesté- incluso soñé, ahora te voy contando"...