China: No es
de extrañar su fuerte avance científico-tecnológico. Por ejemplo, en una
industria muy estratégica como la producción de semiconductores, en donde busca
disminuir su dependencia de Estados Unidos y Taiwan. Wolfgang Münchau en El
País (Madrid, 1-12-24) da un dato
revelador: “Si cada año aceptamos decenas de miles de dólares y libras de
estudiantes chinos que se matriculan en prestigiosas universidades del Reino
Unido y Estados Unidos, no hay que sorprenderse de que aprendan algo. El año
pasado hubo 150.000 sólo en el Reino Unido”.
Ucrania:
Putin resistirá y la guerra continuará. La Unión Europea muestra ciertas
divergencias y debe ahora de repartir sus esfuerzos político-económicos con la
guerra en Gaza. También parecen sucederse discrepancias en el seno del gobierno
ucraniano. W. Münchau apunta además que las sanciones occidentales contra Rusia
no han funcionado, en particular, “porque Rusia y sus compradores han
encontrado la manera de eludirlas”. Por otra parte, China no ve mal al desgaste
económico-político de la Unión Europea sosteniendo la guerra. Finalmente, Putin
pudiera sentirse más respaldado si ganara Trump las elecciones en Estados
Unidos de noviembre 2024.
Estados
Unidos: Trump puede ganar las elecciones. Analiza esta posibilidad Daron
Acemoglu en Project Syndicate (1-12-24). A
pesar de cuatro procesos judiciales distintos por delitos graves, todo indica
que será el candidato por el Partido Republicano. Cuestionó la victoria de Joe
Biden en 2020, instigó la invasión del Capitolio, ¿qué podría ser capaz en esta
segunda oportunidad? se pregunta Acemoglu. ¿Cómo atrae Trump a tantos votantes?
Plantea Acemoglu que, en parte, por causas económicas y, por otra parte, por
razones socio-culturales. Trabajadores de mediana y baja cualificación ven
perder sus puestos de trabajo o disminuir en términos reales sus ingresos y, asimismo,
sienten debilitadas o ignoradas sus demandas, a la vez que obtienen más protagonismo
las de otros colectivos raciales, mujeres y comunidad LGBTQ+.
Las
propuestas populistas y nacionalistas de Trump, sintetizadas en el MAGA (Make
America great again), son idóneas para canalizar el
resentimiento acumulado, una mezcla de inseguridad, incertidumbre, precariedad,
miedo en definitiva.
España: La
dirección del Partido Popular ha optado por la radicalización, por apuntarse a “la
oleada reaccionaria” (Josep Ramoneda en El País, 1-12-24),
con la letanía de España se rompe con un gobierno del PSOE apoyado por partidos
nacionalistas vascos y catalanes, que incluyen en sus programas propuestas
independentistas.
Es una apuesta
muy arriesgada acercarse a la extrema derecha del partido VOX, pero el
electorado, como acaba de verse asombrosamente en Argentina y en el caso de
Donald Trump, vota con una gran carga emocional, cuando no odio, apartándose de
criterios de razonabilidad. Una inclinación que redes sociales como Twiter
exacerban, como asimismo la alimentan los políticos cuando dejan de lado toda
cortesía y se insultan, se jactan de sus ocurrencias, se victimizan y por último
(hasta la fecha) blanden una motosierra…
No estamos tan lejos de que pueda surgir
un Milei apunta Santiago Alba Rico en El País (6-12-2024), en
un artículo que titula “Votar al loco” y que me ha hecho recordar la frase que
Shakespeare pone en boca del Rey Lear: “¡Qué tiempos en que los locos guían a
los ciegos!”…